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Henry HidalgoUn hidalgo sin ingenio
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Un hidalgo sin ingenio

Ayer aviones, hoy tapones

Henry Hidalgo•18 de julio de 2025•2 min de lectura

“Esperamos demasiado de los edificios nuevos, y muy poco de nosotros mismos”.

Jane Jacobs, Muerte y vida de las grandes ciudades americanas (1961)
Imagen aérea de la ciudad de Santo Domingo en 1947, publicada en la revista Archivos de Arquitectura Antillana. (AAA)

Hace 78 años Santo Domingo era aún una ciudad contenida por sus límites naturales: ríos, vegetación, litoral. La infraestructura era exigua y estaba enclavada mayormente hacia la franja sur.

A lo lejos, un aeródromo con forma de tijera, caminos de polvo y piedra, arroyos cristalinos, parcelas agrícolas y un leve trazado de urbanismo hacia el norte que apenas comenzaba a perfilarse.

En 2025, las amplias zonas deshabitadas en 1947 se han convertido en el núcleo más denso, vertical y bullicioso de la capital dominicana: el Polígono Central.

Donde antes se veían aterrizar aviones, hoy se levantan torres; donde hubo sembradíos y lomas, ahora hay asfalto, pero también semáforos y agentes de tránsito; en otras palabras, tapones.

El viejo aeropuerto General Andrews1, que una vez marcó el extremo occidental de la ciudad, fue absorbido por el crecimiento. En su lugar, hoy encontramos el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, la avenida 27 de Febrero, y poco más al oeste, el corazón financiero de una capital que no ha parado de subir desde finales del siglo pasado2.

La mancha urbana se ha extendido como un tejido incontrolable en todas direcciones. Las avenidas John F. Kennedy, 27 de Febrero, Winston Churchill y Máximo Gómez — que hoy delimitan el Polígono — no existían como tales en 1947.

A la derecha, la imagen satelital de la ciudad de Santo Domingo en 2025. (Google Earth)

La aparición y consolidación de estas avenidas definieron el nuevo centro, que nunca fue planeado como tal, pero terminó siendo el epicentro económico, social y simbólico de la ciudad.

Sí, Santo Domingo creció sin pausa, pero también perdió algo en el camino: espacio público, planificación, sombra, árboles3.

Y mientras el verde continúa dando paso al gris, en una ciudad que vive absorbiendo cada borde, me pregunto qué vendrá, y qué tan dispuestos estamos a seguir creciendo sin horizonte aparente.

Referencias

¹ Conozca la historia del Aeropuerto General Andrews, el primero en RD — EH+ ↩

² Condominios: La carrera hacia el cielo — Revista Rumbo ↩

³ Santo Domingo crece sin “norte ni sur” — El Caribe ↩

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